20 de octubre de 2015 por Mondo2.0
Desde el inicio de nuestro recorrido, en nuestro primer artículo, señalamos de manera directa y clara cómo la llegada de internet ha provocado una especie de «división» en el mundo, entre lo real y lo virtual. Comparábamos este fenómeno con la influencia que tuvo la descubrimiento del fuego en la humanidad.
Meses más tarde, reafirmamos esta «extrema» convicción: internet está transformando nuestra forma de comunicarnos, de relacionarnos y de interactuar.
En este artículo, destacamos dos elementos que refuerzan aún más nuestra creencia.
Por un lado, el incremento de espacios virtuales “sociales” destinados a encuentros para “corazones solitarios”, fenómeno conocido como “social dating”. Por otro, el notable crecimiento del número de usuarios cibernéticos mayores de 60 años, principalmente mujeres, dentro de estas plataformas sociales.
Las estadísticas confirman que internet no es un universo restringido a los jóvenes “nativos digitales”. Por el contrario, el gráfico y los datos proporcionados por el PewResearchCenter, si bien no son los más recientes (de enero de 2014), muestran una tendencia creciente en el uso de redes sociales por parte de los usuarios mayores. El porcentaje de la franja de edad de 50 a 64 años supera el 65% y la de más de 65 años llega al 50%, cifras inimaginables solo unos años atrás, y que seguramente han continuado en ascenso durante el bienio 2014-2015.

Según los datos proporcionados por AudiWeb en junio de 2014, la franja de edad «55 a 74 años» utiliza internet un promedio de más de 30 horas al mes, equivalentes a más de una hora al día (más de una hora y media en el día típico). Es importante destacar que un factor clave en este aumento del uso es la accesibilidad a través de dispositivos móviles.

Existen múltiples factores, no solo tecnológicos, que respaldan estos datos:
- El hecho de que internet ha sido popular durante casi una década, y que las principales herramientas sociales se han vuelto familiares para muchas personas, permitiendo que cada vez más usuarios compartan sus emociones en línea, incluso con desconocidos, o mejor dicho, con “conocidos, amigos y parejas virtuales”.
- La rápida difusión de smartphones y tablets, que son fáciles de usar y accesibles en cualquier momento del día. Estos dispositivos se utilizan para fotografiar o grabar y, a continuación, compartir de inmediato en la red.
- La aparición de APPS, que ofrecen funcionalidades específicas y útiles.
- El uso diario y viral de servicios de mensajería instantánea como WhatsApp y Facebook Messenger.
- La creación de numerosos grupos sociales conectados, enfocados en la comunicación y el autoexpresarse sin inhibiciones.
- La existencia de sitios, portales y aplicaciones dedicadas a encuentros en línea, que son fáciles e intuitivos de utilizar, y que ofrecen modos de interacción similares a las herramientas sociales previamente mencionadas.
- La gran cantidad de personas que confían en estos espacios sociales, sumada a la posibilidad de expresar intereses personales, costumbres y expectativas. Así, los algoritmos (procedimientos informáticos) pueden cruzar diversos factores con un muestra bastante representativa de usuarios, y sugerir posibles parejas incluso en un radio de pocos kilómetros. Aunque sabemos que algoritmos y amor no siempre van de la mano, en una sociedad que se ha vuelto “social” y “global”, probablemente algo ha cambiado, y hay una mayor disposición a participar, incluso a aceptar un “consejo en el amor” proveniente de un software.
Es importante señalar que, a menudo, para acceder a un servicio de citas es necesario llenar un extenso cuestionario, no solo para proporcionar información destinada a calcular la posible afinidad, sino también para desalentar a posibles malhechores y deshonestos.
Igualmente, es fundamental considerar los riesgos que conlleva el uso de internet y las citas sociales. La red propicia el anonimato y la creación de “identidades falsas”, por lo que es crucial abordar estas nuevas amistades online con el entusiasmo adecuado, pero también con la precaución necesaria. Internet puede ser una herramienta beneficiosa para obtener más información sobre la persona que estamos conociendo. Por ejemplo, podemos verificar las publicaciones y fotos en su perfil de Facebook, o realizar una búsqueda en “Google Imágenes” para ver si la persona tiene presencia en otros sitios, no solo en las redes sociales más habituales.
Muchas de estas plataformas de “social dating” requieren una suscripción paga. Recomendamos utilizar una tarjeta de crédito prepagada para así poder controlar mejor las métodos de pago y facilitar la cancelación del servicio si es necesario, un proceso que en algunas ocasiones puede resultar complicado según lo que hemos leído en distintos foros.
El objetivo de este artículo no es simplemente alabar los servicios de “social dating”, sino poner de relieve el “gran número” de usuarios de todas las edades, subrayando que la desconfianza hacia internet está en notorio descenso. En el año 2015, alrededor de una década después de la aparición de la primera red social, comenzamos a percibir la red no solo como un medio de entretenimiento, sino como una dimensión emocional, social y relacional. Nos preguntamos qué sucederá dentro de diez años.
Uno de los principales portales de citas (cuyo nombre decidimos no mencionar para evitar promocionar un servicio pago) reportó en el año 2015 un total de 26,000 nuevas inscripciones de mujeres italianas mayores de 60 años.
Estamos ante toda una generación de “jóvenes diferentes”, muchos de los cuales han salido recientemente del ámbito laboral, que saben utilizar las herramientas que ofrece la red y participan activamente en este proceso de socialización virtual, donde se narran y buscan a través de internet.
Un papel que la red desempeña en aquellos ámbitos donde la sociedad real presenta carencias: la dificultad de conocer nuevas personas, de socializar, de salir por la noche, en términos de seguridad, logística, tráfico y economía. El social dating se presenta como una nueva modalidad, una herramienta a disposición de los solteros de edad avanzada (y no solo ellos) para combatir la soledad.
¿Un “príncipe azul” en línea? ¿Una unidad USB en lugar del zapato de cristal? Por qué no intentarlo…
Las estadísticas proporcionadas por Statista, fuente a la que a menudo nos referimos, destacan que la proporción de personas en EE.UU. que nunca han visitado un sitio de citas en línea es casi la misma para los adolescentes digitales y los “casi jóvenes”, variando del 57% al 63%. Esto indica que existe un número significativo de usuarios interesados en encuentros en línea, sin que esto dependa de su grupo de edad.
Hemos descrito los nuevos espacios sociales como agoras, plazas, tabernas y bares. Ahora, tras analizar las tendencias sociales entre los mayores de 60 años, aprendemos que incluso los círculos, los centros recreativos y las bailes reviven en línea. Observamos que internet está captando la atención de nuevos grupos de usuarios, menos jóvenes y más conscientes.
Esto demuestra la amplitud del cambio y cómo no solo nuestras pequeñas actividades cotidianas, sino también nuestros vínculos íntimos y personales, se desarrollan hoy tanto en el mundo real como en el nuevo mundo 2.0.
Mondo2.0
latest posts published
Cuáles son las mejores armas para duelos 1v1 en Free Fire: ¿la última es un secreto?
Guía de Storm Scout Sprite en Fortnite: Hora del Poder de Sonic
Generador de Sensibilidad Free Fire 2026
Salón de la Fama de Free Fire: qué fue y cuándo finalizó
¿Es rentable Roblox Plus?
Free Fire Nailoong: fechas y precios del conjunto 2026
WARDEN en Roblox: Qué Es y Cómo Jugar en 2026
EA SPORTS FC 27: Análisis completo de las novedades y cambios en el modo Carrera
Free Fire: el rango Maestro es el más difícil de alcanzar en la Temporada 53
